Madd —¿Para dónde vas así vestida? Demasiado guapa para ir al trabajo, ¿no? —preguntó Eli, mi compañero de la infancia y mejor amigo. Un chico flacucho de ojos azules y cabello n***o, pero de gran corazón. Estaba sentado en el pequeño sofá de la sala de estar de mi casa, bueno, apartamento, mejor dicho, junto a mi madre, viendo ambos una película a la cual supuestamente me uniría también, pero mis planes eran otros en realidad. —Voy a una fiesta con Rebe —Tartamudeé un poco. Mierda, no sé mentir. —¿Una fiesta? ¿Cuál? Mi hermana no me había dicho nada —insistió Eli que era demasiado protector conmigo. Incluso a veces, he llegado a pensar que tiene un pequeño enamoramiento conmigo, a pesar de que nunca le he dado señales de nada más que una amistad. —Una fiesta Eli. ¿Por qué insistes?

