CAPÍTULO 28 MILANIA *********************** El control de mis emociones era una de mis grandes batallas día a día. Me era difícil manejarlas o exteriorizarlas de la manera correcta, eso terminaba estresandome, ya como adulta terminaba exhausta, incluso deprimida. Los últimos eventos con Bastián, me habían herido en una profundidad difícil de describir, me era aún más difícil, controlar la cantidad de emociones que recorrían mi cuerpo como si se tratara de la cascada del salto ángel, por ende, había dejado de comer lo suficiente, bajando 3 kilos y medio, me era difícil concentrarme en mi trabajo, el insomnio se apodera de mi cuerpo cada noche, Eva me receto pastillas para dormir, mis estereotipos habían sido más evidente en estos últimos meses. Gracias a mi familia no me había destrozado

