LASTIMANDOME | CAPÍTULO 31. Ángeles Beckham. Debe tener una razón. Debió tener una maldita razón para dejarme allí, par irse sin decir algo. Para abandonarme y salir corriendo. Pude acompañarlo. Pude ir con él y acompañarlo. Pero es que ni siquiera me permitió decir una sola palabra. Solo se fue. Solo se marchó... Han pasado dos días. Dos días en los que ni siquiera ha asistido a la empresa y tampoco se digna en responder mis mensajes. Tiene una junta que me vi obligada a posponer por su ausencia aquí. Y nadie, absolutamente nadie sabe porque razón nuestro jefe no sé a presentado a la empresa. Creo que toda mujer espera que su pareja o quién la este pretendiendo la llamé, le diga algo después de hacer algo como lo que él hizo antier por la noche. Intento, quiero hacer que funcione.

