Gabriela Hoy volví a soñar con mi Iron Man pero lo más increíble es que en ese sueño el me beso y sentí como mi cuerpo respondía a cada uno de los besos que me daba, ya no me puedo engañar, estoy enamorada de Mauricio Lescuyer y tan solo de pensar en él, me pongo a temblar como una hoja haciendo que todos mis sentidos se descontrolen, y por primera vez en mi vida tenga la ilusión de amar a un hombre sin pensar en nada. Salgo del elevador que está en este centro médico y me dirijo al escritorio de Guadalupe. —Buenas tardes Lupe — ¿Cómo has estado?— le pregunto amablemente. —Muy bien gracias a Dios, Gabriela es que te llamas ¡cierto! —me responde con una sonrisa. —Si… contesto. —Me imagino que vienes para tu consulta con el Doctor Mauricio, él está atendiendo a una paciente, si gustas

