Mauricio Estos minutos encerrados en el baño se han convertido en el alimento que necesita mis labios por estos días que estuve sin poder darle un beso a Gabriela, la observo fijamente y me doy cuenta que por mucho que quiera luchar contra este sentimiento es imposible ella se ha apoderado de mis pensamientos de mi ser y ya no consigo la vida si no la tengo a mi lado, quiero tenerla cerca, amarla protegerla incluso de mi mismo porque sé que he sido el causante de su tristeza últimamente. Y aunque sé que va hacer difícil intentaré por todos los medios de reconquistarla para luego pedirle que vuelva hacer mi novia. —Será mejor que abras la puerta llevamos mucho tiempo encerrados aquí —me dice. —Es el baño del salón de eventos de la empresa de mis padres por lo tanto soy uno de los dueños

