En menos de 1 hora la ciudad entera, el país entero conocía las nuevas noticias sobre la familia secreta del poderoso Andrés Evans, así como el regreso de Lucía Prado a su empresa, nombrándolos como la mejor dupla posible, desde sus padres, para consolidar su imperio. Los siguientes días fueron de caos, con el acoso de la prensa, las invitaciones a todos los eventos posibles y acercamientos a Lucía por conveniencia al conocer su verdadera identidad. Nadie entendía cómo pudieron ocultar algo por tanto tiempo, pero con la confirmación del secuestro su historia pasó a ser una de amor, generando más atención. Pero lo más sorprendente no era el regreso de ella o la confirmación del matrimonio, sino la nueva imagen de Andrés, una que nadie esperaba: la de un padre dedicado. Para todos resultab

