Stacy no paraba de gritarme desde el ala de arriba y yo no entendía nada de lo que estaba diciendo. Lloraba y gritaba, y me arrojaba objetos que caían a mis pies, yo retrocedía por ello, esquivando todo. Mamá estaba sentada en el sofá abrazada a Tobías mientras él lloraba aferrado a ella, papá me dedicó una mirada herida. Destruí a mi familia en algún momento determinado de mi vida. Y no estoy orgullosa de ello. —¿Por qué haces esto? —gritó mi amiga fúrica— Ten un poco de consideración ¡Y recapacita, maldita sea! Stei ha sido mi amiga desde hace muchos años atrás, es una hija más para mis padres, una integrante de la familia Zolta Colleman, una nieta para mi abuela. Tengo suerte de tenerla aún. Mis padres eran quienes debían haberme gritado, pero la razón por la que no lo hacían se

