Stei sale muy temprano de la casa, nos ponemos algo sentimentales pero después de darnos aliento y ánimos se va; tampoco es que no vayamos a vernos nunca más, apenas serán unas semanas. Yo también me marcho a la oficina, sigo contando los días para irme de aquí y volver a casa. Extraño mi cama, a mis amigos, las fiestas. Extraño mi vida en Seattle. Y sí, todo lo que he vivido aquí está de locos y ha sido muy divertido y demás, pero quiero regresar a ser yo para tomar fuerzas, graduarme y volver para trabajar en el New York Times. Y esa es otra historia, trabajar para el Times es un sueño y no todos tienen esa oportunidad, pero yo no me siento tan feliz con la idea como debería estarlo. Y eso está mal ¿Verdad? Digo, me emociona más ver un maratón de Betty la fea subtitulado que inicia

