Hasta que escucho que la puerta principal fue abierta, y seguido de eso unos pasos y una voz femenina, que no supo reconocer en el primer instante. —Cariño, ya te dije que yo puedo cargar esto sola, no es mucho, ve a ver a tu madre ¿si? Yo iré a dejar las compras en la cocina, ya subiré a verla. Antes de que pudiera reaccionar vio como una figura femenina se acercaba a la cocina, hasta que fue completamente visible para él. Sintió que el vaso iba a resbalar de entre sus dedos y lo presionado con fuerza, observando fijamente a la mujer que se hacía presente en la cocina. “Marion…”, pensó de inmediato al verla. Ya no era la adolescente que había conocido hace años, ahora lucía completamente diferente a como podría recordarla. Ya no portaba su cabello rubio corto, ahora lo tenía largo, c

