Pato se encontraba desayunando con su tío Ben en un pequeño restaurante que estaba sobre la avenida. Tenía una taza de expreso doble en mano, mientras veía como su tío comía sus waffles bañados en miel maple. Nunca en su vida pensó que se encontraría en una situación un tanto complicada, pero lo cierto era que el daño que les había hecho a él y a Helena durante esos tres años de dolor, no tenía ninguna comparación con lo estaba a punto de hacer en ese momento. Había pasado un día desde la cena con los posibles clientes y el incidente con Amanda y Helena en el baño. Amanda había decidido regresar a Playa Azul, de no ser porque Helena la detuvo mostrando sus puños. De alguna manera se tenía que hacer cargo de sus acciones. Así que no había marcha atrás. Tal vez había perdido tres años

