Mi mamá se apareció en la sala, en su expresión era más que notoria la vergüenza e incomodidad luego de lo ocurrido con mi tía. —Lamento mucho la actitud de mi hermana. Tan reciente como esta mañana había tenido una diferencia con mi hija y parece ser que eso la motivó a comportarse así. —No se preocupe, no tiene que disculparse, Sra. Elizabeth. Gracias por permitirme venir. Dentro de todo, estoy tranquilo de saber que hemos podido arreglar ese malentendido que había, y sobre todo, me siento muy agradecido de que haya permitido mi relación con su hija. —¿Ya te vas? —Sí, nos iremos. Vendré más tarde, mamá. —Tengan mucho cuidado. —Lo tendremos. En la entrada me topé todavía con mi tía, estaba intentando recoger todo, pero las cosas se le caían, por lo que me limité a solo ignora

