Pasado el tiempo, estaban desnudos, el paso su mano por su vientre y llego a sus pliegues. Ella dejo escapar un largo gemido de su boca. El la vuelve a besar, probando sus labios que tanto quería besar. Su m*****o estaba como una roca y quería sentir su humedad a su alrededor, se estaba volviendo loco. Solamente la quería a ella y a nadie más. Ella se posiciono, su virilidad entre en ella. Hecho la cabeza hacia atrás y abrió la boca. Los dos se dejaron llevar por el fin de su tortura, sin saber que esta noche iba a ser la que inicie su obsesión. Empezó a moverse, arriba y abajo. En la habitación solamente se podían escuchar sus gemidos. El la tomo desde la cintura. Diana movió sus caderas, eso lo estaba volviendo loco a Marcos, no sabia cuanto podía aguantar. La veía tan hermosa y ahor

