Marcos bajo del colectivo, empezó a caminar hasta el club y sintió que alguien le toco el hombro. Dio media vuelta y vio a una mujer, sus ojos se abrieron como platos, no sabia que hacer. Esta mujer lo miraba con una sonrisa en los labios, la mujer que le destrozo el corazón, estaba frente a el. –Lorena. –Sorprendido. –Parece que estas viendo un fantasma. La quedo mirando, absolutamente atónito. –Ya se no hace falta que respondas, es muy rara que nos volvamos a ver, supe que te liberaron. – ¿Quién te dijo? –Quería saber. –Pablo. – ¿Pablo? –Sorprendido. –Ah bueno. –Si, hablo conmigo. –Sonríe. – ¿Cómo estas ahora? –Estoy muy bien. –Serio. – ¿Me estabas buscando? –Si, quería hablar con vos. – ¿Sobre que? Lorena ya paso, no hace falta hablar. –Marcos, sabes que nos separamos pero q

