Ella lo separa y respira hondo. –Espera, alguien nos podría ver. –Nerviosa. El asiente y le da un rápido beso. Sale del auto y vuelve a entrar al asiento del conductor. Diana lo mira, ahora el era su amante, por dentro se sentía tan culpable pero no podía dejar de pensar en Marcos. Sus ojos se abrieron como platos al recordar algo. –Dios. –Preocupada. – ¿Qué pasa? –La mira desde el espejo. –No nos cuidamos, no estoy tomando pastillas. –Alterada. –Tengo que comprar una pastilla. El respira hondo. –No hace falta, Diana. – ¿Por qué? –No quiero hablar de eso. –Pero tenes que hablar, podría estar embarazada. –No vas a quedar embarazada si eso es lo que te preocupa. –Serio. Ella lo miro y apoyo la mano en su hombro. – ¿Eres estéril? –No quiero hablar de eso. –Repite. Ella baja l

