Llegaron a la casa y Diana vio que en su celular tenia una llamada perdida de su marido. –Parece que mi celular estaba en silencio. –Hace una mueca. –No me di cuenta. –Llámalo. –No se, capaz esta ocupado, mejor espero a que lo haga. –Lo mira. – ¿Qué compraste? –Paciencia, eso lo sabrás a la noche. – ¿A la noche? Falta un montón. –La paciencia es una virtud. La atrae hacia el y pone las manos en su cintura. –Sos tan hermosa. –Sonríe. –No te hagas el tonto. –Se ríe. Se echan a reír y se dan un beso. –Nos faltan cinco días. –No me hagas acordar. –Triste. – ¿Lo pensaste? – ¿Qué tenia que pensar? –Confundida. –Escaparnos, tu y yo. –Serio. Lo mira a los ojos. –Marcos, pensándolo, creo que eso seria cobarde, voy a hablar con Facundo cuando sea el momento. –Pero Diana, tu marido

