Aléjate.

1854 Palabras
CAPITULO III Terrence. Verla sentada allí me descoloco y su sola presencia me hipnotizó, canté sabiendo que era lo único que podía hacer para llegar a ella.  Aunque no quiero llevarla a todo mi desastre, de hecho me lo prohibí después de esa platica con Álex pero el tan solo verla hace que eso salga volando de mi mente y que en su lugar quede el tenerla solo para mi. No puedo y he de recriminarme lo todos los días, mi vida desde que tengo memoria ha estado plagada de peligro y en lugar de apartarme cuando tuve la oportunidad no lo hice y me resigne a ser lo que mi padre siempre quiso. Llevarla a eso seria egoísta y sí, soy el ser mas egoísta del mundo pero hay algo en ella que me detiene, arruinarle la vida a alguien mas por mi egoísmo seria imperdonable.  Apartó su mirada mientras con tanta emoción yo la veía y cantaba, mi corazón sintió miles de agujas incrustarse sin dar tregua a mi alma y peor me fue cuando salio del local, quise salir corriendo detrás de ella pero me detuve, seguramente huye de mi y es lo mejor para ambos. Después de tres canciones más me fui junto a mi amigo, él iba hablando sin parar como siempre y yo solo iba pensando en ese rostro angelical. Álex se fue por una calle desolada y oscura, vivo ejemplo de como siempre ha sido mi vida, sin el amor de tu padre, con tu madre en una cama por culpa de este y sin un amigo o hermano. Conocer a Álex al entrar a la universidad fue lo mejor que me pudo pasar, ha sido como un hermano desde entonces, mi parte cuerda. Contarle todo fue complicado, pensar que odiaría haberme conocido me pesaba y descubrir que eso no le importaba me lleno de felicidad, no necesitaba perder a la única persona a la que no le importó mi pasado.  Mientras el conducía pude ver a lo lejos a una chica corriendo, me pareció conocida y le dije a mi compañero que fuera más rápido. Se nota lo nerviosa que se encuentra. Nos acercamos más y esa melena rubia me pareció más llamativa, voltee a ver a Álex y éste me sonrió.  —Ter debemos ayudarla, ya sabes — su sonrisa se agrando y lo lamente por mi auto control. Se terminó de acercar y ella al vernos se relajo, saco su celular por lo que pude ver y marco un  número y llamó pero nadie atendió, la vi bufar y sonreí para luego bajarme. —Hey —sonreí — ¿que haces sola por aquí? — pregunté. —Me... me — sus nervios eran muy notorios — me perdí al salir y unos tipos casi...— me alarmé, que no sea lo que estoy pensando. —¿Unos tipos qué? ¿te hicieron algo? —pregunté observando su rostro. —No, no —respiro profundo — uno de ellos lo intentó pero logré escapar y comencé a correr y ahora no se como regresar a mi casa — sonreí viendo clara la oportunidad de acercarme más. —Si quieres te llevamos — me ofrecí.  ***** Después de dejarla en su casa Álex no paraba de repetir su nombre y decir lo graciosa que es, realmente es así pero eso solo lo hace para torturarme, le encanta hacerlo.  —Terrence deja de pensar en lo que puedes ocasionar, a ambos y date la oportunidad de aunque sea, una vez en tu vida de ser feliz — tenia razón pero no podía hacerlo, no a ella. —Álex ... sabes quien es y como es mi padre, desafiarlo sera un grave error — aseguré. —No, si eso te hace ser mejor y algo más importante, te salva —eso me puso a pensar porque mas cierto no podría ser.  ***** Por lo que me dijo Álex, Scarlett estudia en la misma universidad, raro se me hizo porque nunca la he visto.  Comencé a preguntar por ella y me dijeron que estudia medicina, que se la pasa metida en la biblioteca, en pocas palabras, que no habla más que con ella misma mientras lee y estudia.  Me reí mentalmente al verme envuelto por una chica que no es como las que acostumbro pero eso a quien ha de importarle. Voy caminando hacia la biblioteca, necesito acercarme lo suficiente para poder tener mejor acceso, ganarme su confianza.  Entro en la biblioteca y le sonrió a la bibliotecaria, esa señora lleva años trabajando en esta universidad.  Me concentro en encontrar a esa chica, observo todo  el lugar y me fijo en una melena rubia al final del ultimo pasillo sentada en el piso. Debato conmigo entre ir o no ir, su presencia enigmática me llama pero mi conciencia me grita que me aleje, que no me busque otra razón para que me dañen o a ella pero las palabras de Álex  llegaron a mi mente y avance, tenia que intentarlo, solo eso.  Camino lentamente y me detengo al ver un libro que logra llamar mi atención, lo agarro y leo de que trata. Siento una mirada sobre mi y volteo, Scarlett está observándome detenidamente como si no pudiera creer que este allí y de hecho nadie lo creería. —Hola Scarlett — pude notar un atisbo de nervios en ella, la manera en como presiona el libro y como evita mi mirada. —Hola Terrence... — un mechón de cabello cae a un lado de su mejilla y nerviosamente lo pone detrás de su oreja — debo irme, nos vemos luego — se levanta apresurada y comienza a alejarse. —Espera Scarlett — la alcancé y tomé su mano. Ella se quedo inmóvil ni siquiera volteo, sentir su piel en la mía encendió algo en mi, como una aprensión, unas ganas de nunca soltarla.  —Quería saber si... ¿querrías salir conmigo? —rogué porque me dijera que no, a pesar de querer acercarme algo en mi sabia que estaba mal pero también quería que sucediera algo, que se diera, quería sentir algo real. —No... este tengo cosas que hacer— hizo para soltarse y la hale más hacia mi, choco contra mi pecho y poso sus manos allí, su respiración es irregular. —Por favor... — susurré y puse mi mano en su mentón y alcé su rostro — por favor... —No necesito esto — se separó de mi — no ahora Terrence, aléjate — y se fue corriendo. ***** Mi estado de animo siempre ha sido normal pero ahora después de que la única chica que me ha hecho sentir diferente me rechazó, ha cambiado de manera estrepitosa. Estoy furioso, quise hacer algo que no debía y de igual manera me salio mal. —Ter cálmate, no solucionaras nada así — escuché a mi amigo y me senté presionando mi cabeza con mis manos. El celular sonó y lo agarre sabiendo aún que nada bueno saldría de eso. —¿Qué necesitas? — pregunté amargamente. —¿Así es como tratas a tu padre? — bufé — realmente no me importa, bueno a lo que iba — esperé a que se decidiera a hablar —tendrás una pelea hoy, necesitamos pasar la droga a los nuevos compradores y no quiero errores — decidí no darle el gusto. —No, tengo cosas que haces — respondí — dile a uno de tus lame botas que lo haga, no estoy disponible hoy. —¡Idiota! no me importa lo que tengas que hacer, recuerda que tu madres vive conmigo y no me temblara la mano si con eso te hago sufrir a ti — odio que mi madre este ciega por ese monstruo, por eso tiene control sobre mi, mi vida al igual que la de mi madre están en sus manos. —Dime a que hora — refunfuñé. —Así me gusta— hice una mueca— a las ocho, se puntual sino ya sabes lo que te espera. Colgué y mire a Álex, él sabia lo que implicaba desobedecer a ese asqueroso ser. ***** Voy junto a Álex rumbo a la pelea, lamentar mi vida ya no era una opción, seguir ordenes de ese señor siempre fue lo que me tocó, porque mi opinión allí nunca importó. Al escuchar el bullicio supe que ya no hay marcha atrás como en todas las anteriores, involucrado en todos los negocios asquerosos de mi padre. Vi una melena rubia pasar a nuestro lado y me asusté ¿qué hace ella aquí? no debería de estar aquí.  —Álex necesito que no te alejes de ella — él me miro y asintió.  —Va con otra chica — me fije en la otra y bufé, ella siempre viene a estas peleas —ella es Sofia Blake, hermosa por cierto —me reí por lo que dijo - siempre quise acercarme pero nunca lo hice —se quedo pensando. —Bueno ya sabes, este ambiente no es seguro —se detuvo y me baje —cuídala —sentencie. Camine por todo el lugar y el bullicio me taladro los tímpanos, me apresure a entrar y cada vez se acumulaba más personas a la puerta, de pronto el sonido de las sirenas retumbo por el lugar y todo se descontrolo, no podía correr. Necesitaba correr y el tumulto de personas no me dejaban devolverme, pensé en Scarlett y me apresure. Debo ayudar a mi amigo, comienzo a empujar a las personas, el desespero me esta ganando. A lo lejos vi una melena rubia y me abrí paso, toco su hombro y no es ella. Más allá vi a Álex con dos chicas y comencé a acercarme pero comenzaron a correr, la policía se acercaba cada vez más, desesperado corrí y los vislumbre corriendo hacia una calle pero Scarlett se tropezó y cayo.  Corrí más rápido, solo quiero ayudarla. Siento las sirenas detrás de mi y eso me hacia correr más fuerte, llegué y me miro con terror, esta todo oscuro.  —Soy Terrence, Scarlett — me acerqué más y ella se relajo, intentó moverse y se quejo. —Me doble el tobillo — las sirenas estaban más cerca , necesitamos salir de allí.  La ayude a que se pudiera de pie y no pudo, tenia que llevarla cargada y comencé a correr después de sujetarla con fuerza con mis brazos, escuché un auto venir y corrí más a prisa.  —Terrence entra al auto — grito Álex aún lado en el auto —apresúrate —el sonido de las sirenas era cada vez más intenso, ayude a Scarlett a subir y luego me subí yo,  Álex acelero dejando atrás las sirenas. Mientras nos alejábamos voltee a ver y solo veía personas corriendo y las luces azul y rojas por todo el lugar, así como me alejaba ahora he deseado alejarme de mi padre y sus negocios por mucho tiempo. Pero siempre me arrastra con él a su basura aunque no quiera Volví mi mirada al frente dejando atrás todo eso por un momento, aunque quisiera que fuera para toda la vida. 
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