CAPITULO XXXVIII. Scarlett. Ya que nos quedaríamos una semana completa, estoy junto a mi madre en la cocina disfrutando de verla cocinar para todos nosotros. Solo puedo verla, como corta, como mueve y como frunce el ceño cuando corta algo mal. Mi mamá es hermosa y tan dulce que me da nostalgia y tristeza tener que irme otra vez. Tengo la certeza de que en algún momento me voy a cansar de estar lejos y me regresare aquí, a mi verdadero hogar. —Mamita—la llamo y ella voltea a verme— ¿por qué estaba Eleazar ayer aquí? —le pregunto de una vez sin rodeos porque yo quiero saber a que me enfrento estando todavía aquí. —Pues, él y tu padre hablaron—dice suspirando—no es lo que piensas, tu padre no lo ha aceptado, solo que noto unos movimientos extraños en la empresa y como po

