CAPITULO L. Scarlett. El mensaje da vueltas por mi cabeza, es inaudito que no podamos estar tranquilos, que el pasado nos siga alcanzando. ¿A dónde nos tenemos que ir? ¿al polo norte? Escucho pasos por el pasillo y como puedo me levanto y junto a Alex nos acercamos al doctor el cual viene sonriendo. —Todo salió de maravilla, ya no hay hematoma en su cráneo—sonreí feliz por la noticia—debe estar en reposo por lo mucho tres meses, sin estrés, ni trabajo, ni mucho menos levantar algo pesado, nada de bebidas alcohólicas, o conducir o hacer deportes, es reposo absoluto—asiento mientras escucho lo que dice—algunas cosas pueden olvidársele, como lo fue el accidente, no lo presionen él lo va a recordar solo, debe dormir lo suficiente en la noche y como dije antes cero estrés.

