CAPITULO XLIII. Scarlett. En la clínica dijeron que le darían de alta a mi hermana y al bebé en la tarde y por eso vine a darme un baño a la casa de mis padres, quiero estar limpia y fresca para cargar a mi sobrinito. Entro a la cocina y me freno de golpe al ver a mi tío Eleazar en la sala junto a mi papá, intento ignorarlos pero este me ve y me sonríe con malicia. —Sobrina ¿Cómo estás? ¿No vas a venir a saludar a tu tío? —quise negarme pero recordé el plan de mi papá y me obligue a sonreírle. —Claro tío, tanto tiempo sin verte—dije acercándome y dándole un beso en su mejilla derecha. Mire a mi papá y este me veía preocupado, como midiendo las acciones de mi tío, yo solo suspire y volví a sonreír. —Bueno, me voy—me aleje de ellos hasta llegar nuevamente a la puerta

