Joe Estaba en el estacionamiento del hospital cuando llegó la ambulancia que traía a Katherine. Al principio la miré pensando que era una chica increíblemente parecida a la pequeña rubia a la que tanto amaba Devora, pero luego me acerqué un poco más. Fue en cámara lenta el momento en que la reconocí entre los paramédicos y en la velocidad que empujaban su camilla. La sangre manchaba toda su blusa blanca y no se distinguía de dónde provenía. Fue impactante. La chica era torpe, sí, pero no era la clase de persona que merecía morir tan súbitamente. La seguí a trote esperando buenas noticias, pero escuché lo obvio, estaba perdiendo mucha sangre y probablemente se debía a que la bala había dado

