SERGEI El color rojo siempre me ha parecido un tono demasiado llamativo, casi obsceno en su intensidad. De hecho, es uno de mis colores favoritos, el único que logra competir con el n***o absoluto que domina mi existencia. Cuando era apenas un niño y me dejaron abandonado en aquel orfanato, siempre intentaba buscar la forma de obtener algo que tuviera ese pigmento. Pero en esos lugares olvidados por Dios, tanto la ropa como los juguetes eran bienes escasos; me frustraba profundamente y solo podía conformarme con lo que se me permitía tener. Así que, desde muy temprano, busqué la forma de obtener lo que yo quería por mi cuenta. No era violento en aquel entonces, debo recalcarlo; solo respondía con agresividad si la violencia era utilizada primero en mi contra o en contra de Arisha, aunque

