CAPITULO 33

2285 Palabras

AURA Todavía estoy sintiendo las réplicas del orgasmo salvaje que casi me manda a saludar a San Pedro cuando Sergei se inclina hacia un lado y toma algo de la mesa. Luego vuelve a aparecer en mi campo de visión y mis ojos se abren de par en par al descubrir que sostiene una vela encendida entre sus dedos largos. —Es hora de jugar, campanita —anuncia. Noto ese tono caliente en su voz, como miel hirviendo que se derrama directamente sobre mi piel, dejando un ardor exquisito y peligroso en cada rincón de mi ser. Sin poder evitarlo, todo mi cuerpo se tensa de inmediato. Él lo nota. Claro que lo nota; no se le escapa un solo microgesto. —Te voy a demostrar que en medio del dolor también hay placer, nena —suaviza un poco el tono, aunque su voz no pierde esa ronquera abrumadora que, a pesar d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR