AURA Me observo detenidamente en el espejo de cuerpo entero y una pequeña sonrisa de pura satisfacción se forma en mis labios. Paso mis manos con delicadeza por la tela del corto vestido plateado; el pronunciado escote en la espalda y el corte en V que realza mis pechos me hacen sentir jodidamente sexy y poderosa. El bajo del vestido me llega apenas a la mitad de los muslos, lo suficiente para tentar sin dar rodeos. He dejado mi largo cabello rubio suelto, cayendo sobre mis hombros en unas ondas suaves y perfectas. El maquillaje es sutil, enfocado en destacar mis facciones; lo único verdaderamente escandaloso y magnético es el labial rojo carmesí que pinta mis carnosos labios. Mis ojos azul cielo reflejan un brillo que jamás pensé volver a ver en ellos, y mis mejillas lucen un leve rubor

