Abro los ojos tratando de poco a poco acostumbrarlos a la luz, una vez lo hago recorro la habitación en la que me encuentro hasta dar con los barrotes en lugar de pared lo que me hace creer que estoy en una celda. Posteriormente miro hacia la ventana que se encuentra al lado de mi para darme cuenta de que es de día. También recuerdo la opresión en mi pecho el cual se ha esfumado por completo. Trato de levantarme pero mis piernas siguen fallando y no puedo entender una razón por la cual me encuentro en este lugar pero simplemente ninguna pasa por mi mente. Los pasos hacia acá se acercan cada vez más y por alguna razón siento un poco de miedo y nerviosismo; si es de día quiere decir que he pasado toda una noche en este lugar. XXX: despertaste, aún recuerdo cuando dormías siestas muy largas

