Encuentro a Zayd en la cocina junto a Carmen, quien se encuentra sirviendo la cena, la verdad no tengo apetito, pero igual tomo asiento a su lado, le sonrío a Carmen porque ella no tiene culpa de mi estado de ánimo, y no quiero despreciar su comida que se ve deliciosa. -Gracias.- me sonríe con cariño. -Buen provecho, me retiro.- abandona la cocina dejándonos solos, no es incómodo el silencio pero no la siento tranquilo tampoco. -Mis padres quieren verme mañana.- anuncia cuando Carmen no se ve más en el pasillo. Lo miro sin saber que decirle. -Eso es bueno o malo.- opto por comer sin volver a mirarlo, para dejar que hable todo lo que quiera. -Bueno supongo, me llamo mi madre, y me dijo que pensara bien lo que iba a hablar con mi padre.- asiento pasando el bocado. -Espero que todo vay

