—Cariño, me enamoré el mismo día que te vi. No puedo evitar reírme. —Lo pregunto en serio. Se encoge de hombros. —No lo sé. La atracción siempre estuvo ahí y había una química indudable entre nosotros pero supongo que no imaginé acabar enamorado. Fue un proceso el cual me costó aceptar. —Dímelo a mi. En un principio me caías mal. Eras engreído como el que más y me molestaba tener esa atracción inevitable hacia ti. Griff me mira sorprendido. —No sabía que te sintieras atraída desde el primer momento. Pongo los ojos en blanco. —Desde el primer día. No te hagas el sorprendido, sabes mejor que nadie lo guapo que eres. Seguimos caminando en un cómodo silencio por unos minutos antes de que vuelva a ser yo quien lo rompa. —Una vez me dijiste que a pesar de no creer en el destino, estab

