Título: Lluvia.
Personaje: Tony Stark/Ironman.
Partes: 1/1.
Lenguaje: Joven/Adulto.
Dedicación: lilianaBGa
Motivo: Su bello comentario en favor de Loki :'3 Él es mi incomprendido favorito. Aunque pienso que tiene razones, mas que suficientes. Y por eso pienso hacer un OS explicando mi pensar mas adelante.
*
¡P*tos conductores! ¡P*ta lluvia! ¡P*tos autos! ¡P*tas calles! ¡P*ta vida! Otra ola de autos pasó y ninguno. En su maldita conciencia de seres humanos, quiso dejarme cruzar. Mi ceño estaba tan fruncido que me saldrían arrugas con unos 20 o 30 años de adelanto.
- ¡¡OJALA SUS AUTOS SEAN DESCAPOTABLES, IMBÉCILES!! - uno de los autos frena y hubiera retrocedido de no ser por la cantidad de autos que estaban detrás, por lo que empieza a gritar cosas desde el auto mientras los otros tocan bocina para que se calme y avance. Sonrío con suficiencia aunque esté empapada y le hago f*ck you con ambos dedos. Al tiempo que aprovecho para cruzar y una vez termino suspiro pesada mente. Un cruce menos de tres mas.
¿Quién fui yo en mi otra vida? ¿Hitler?
Corrí hasta donde era el próximo cruce. Dos mas, ____, dos más y luego corres recto hasta casa. Malditos conductores de New York. Podrían todos ser destruidos por el cornudo sexy que nos atacó y no me importaría, sinceramente. Y yo lo hubiera ayudado a hacerlo, en serio, lo hubiera hecho. Malditos idiotas. Los juegos del hambre solucionarían muchas cosas en este mundo. Empezando por la sobre población de idiotas e imbéciles. Llegué al próximo cruce que tenía que hacer.
- ¡Hey! Preciosa, ¿te estás mojando? - ya. Me harté. Miré al auto donde el idiota se encontraba y frunzo el ceño lista para soltar improperios cuando el semáforo a unas cuantas cuadras se puso en rojo, causando que todos se detuvieran. Bufo algo frustrada por no poder gritar improperios.
¡Yo exijo mis groserías!
Okey no.
Llego a la próxima calle a cruzar, suspiro cuando me paro a esperar que un buen alma que se compadezca de esta mojada y molesta chica.
Tengo los dientes juntos, moviendo mis labios murmurando cosas inapropiadas a los transeúntes automovilísticos de las calles de Nueva York. Cuando, ¡oh milagro divino de los dioses mitológicos y hermosos que tienen piedad de mi! Un auto, bastante lujoso es quien se detiene frente a mi. La ventanilla se baja y quedo perpleja. Era obvio, en realidad. De todos los hombres o personas en la tierra... el buen alma compadecida de esta mojada y molesta chica que solo quiere cruzar la calle para llegar al otro lado como la gallina... ¿tenía que ser Tony Stark?
- ¿Quieres un aventón, hermosa? - arqueo una ceja, estaré mojada y todo. Pero amo mi orgullo.
¿Más que a la salud de no resfriarte?
Si.
Bueno, no... pero si lo amo mucho.
- ¿Vienes o no? - las bocinas se escuchaban de los autos de atrás, yo lo mirada un tanto absorta y sorprendida - No muerdo... a menos que quieras, claro. Ahí si lo hago... pero me ganaría un regaño del Capipaleta, así que mejor no... Anda sube, te mojarás mas.
- ¿Eso es posible? - pregunto algo divertida.
- Si, ¿para qué arriesgarse?
- Mojaré el auto...
- No importa - arqueo una ceja, no creo que en verdad no le importe. Los bocinazos comenzaban a ser mas constantes y fuertes -. Sube antes de que me choquen y te atropellen.
Dos segundos para meditarlo y termino subiendo debido a que, en realidad, tanto ruido no me dejaba pensar.
- Entonces... ¿cómo te llamas?
- ____ Stone, un gusto conocerlo señor Stark... y lamento mojar su auto - él hizo una mueca.
- Primera: No me digas señor, dios, ni que fuera tan anciano como Rogers; Segunda: yo te invité a subir, no tienes porque disculparte - dice con una sonrisa mientras conduce, asiento con lentitud. Aún me sentía algo apenada -. ¿Y dónde vives?
- ¿Eh? ¿Perdón? - pregunto un tanto sorprendida y él ríe.
- Para llevarte, supongo que querrás ponerte ropa seca...
- Oh, si. Lo siento - le doy mi dirección y él conduce a mi casa. Estaciona frente a esta y destraba ambas puertas.
- ¿Vives sola? - pregunta mientras baja. Yo imito su acción y lo miro un tanto extrañada y asustada - Que no me mires así, te repito que no muerdo a menos que quieras que lo haga - me guiña un ojo y tengo la ligera sospecha que si digo que si, aunque sea en broma, me lanzará contra una pared y no sé como saldré de eso... si es que quisiera salir de eso... digo, es TONY STARK.
- Emmm... si, yo y Army... debes tener cuidado con Army.
- ¿Army? - pregunta divertido.
- Es un Collie. Tiene unos 6 años...
- Ahh...
- Armila, es una hembra, super amigable...
- ¿Entonces porque debo tener cuidado?
- Porque solo es amigable conmigo... pero si entras junto a mi no creo que pase nada - digo abriendo la puerta de la casa. Inmediatamente Army me salta encima -. Ella es Army - digo mientras él entra a la casa y yo cierro la puerta detrás.
Él comienza a observar la casa, las fotos de las paredes, los cuadros, los adornos, entre todas las cosas. Llega a mis diplomas y sonríe notable. Me pongo algo nerviosa y agradezco mi ropa mojada como excusa.
- Puede pasar a la cocina y servirse agua o en el refrigerador hay bebidas... sin y con alcohol, lo que prefiera. Yo subiré a cambiar mi ropa... puede husmear, pero no rompa nada, ya regreso.
- No prometo nada... Aunque puedo acompañarte y ayudarte con el cambio de ropa - la ceja asqueada que le dirijo lo hace borrar la sonrisa coqueta que se forma en su cara -... O puedo ir a la cocina por algo de beber, amiga ingeniera - dice y lo último lo agrega una vez que yo me encontraba subiendo las escaleras, haciéndome frenar por unos momentos en seco y luego seguir subiendo.
Entró a mi habitación y primero me seco el pelo, lo peino y amarro en una trenza de lado. Me saco la ropa mojada y en su lugar la reemplazo por unos jeans, una remera de tirantes, una camisa manga corta a cuadros roja y negra con unas converse rojas. Amo estar cómoda en mi casa. Aunque como hay visita no puedo andar de linyera*.
Maldito Stark que me prohíbe mi comodidad completa.
Bajo las escaleras con cuidado y camino hasta la cocina, donde encuentro a Stark con un vaso de no-sé-que-cosa y un cuadro... reconozco ese cuadro, la foto es con mi hermano mayor. Sonrío nostálgica y dado que al parecer no nota mi presencia.
- La curiosidad mató al gato, señor Stark - digo a lo que él se sobresalta, soltando el cuadro. Suelto un par de palabras no muy dignas al tiempo que corro y derrapo frente a él para atrapar el cuadro antes de que dé contra el piso y se rompa. Doy un suspiro cuando logro tomarlo - Había dicho que no rompiera nada...
- Había dicho que no prometía nada... y técnicamente fue cuando llegaste...
- Pero yo no dije 'no rompa nada mientras no esté'... dije que no lo haga - contrarresté. Él pensó por unos segundos.
- Apareciste de la nada.
- ¿Entonces porque no tiró el vaso también? - dije arqueando una ceja mientras me levantaba y colocaba el cuadro en su lugar correspondiente. En cuanto me levanté sentí su... intensa y fija mirada sobre mi. Observando de arriba a bajo. Sin preocuparse por disimular. Me doy vuelta con una ceja arqueada para quedar frente a frente y su mirada no disimulada vuelve a mirarme de arriba a bajo.
- Las fotos duran más, Stark - digo sonriendo de lado y poniendo mis brazos en jarras.
- Si, pero en las fotos no se aprecian los detalles - dice dando un paso adelante a lo que retrocedo -. Tranquila, repito que no haré nada a menos que tu quieras - dice sonriendo y clava sus ojos en los míos. Me mira por unos segundos captando mi mirada. Unos segundos nos miramos antes de que yo me aparte y escabulla por un costado.
- Que bueno, porque no quiero - digo alejándome y girando nuevamente a él, quien se gira con una sonrisa en el rostro -. ¿Quieres pasar a la sala? La lluvia parece empeorar bastante y no creo que mejore pronto... manejar en estas condiciones no es bueno y no creo conveniente que un vengador muera o tenga un accidente de auto en una tormenta... además de que sería irónico.
- Claro, seguro... - dice y luego se sienta en uno de los sillones dobles y yo me siento en uno de los sillones individuales - Entonces, no quieres... pero me invitas a quedarme en tu sala... en tus sillones - dice y arqueo una ceja.
- ¿Educación, tal vez, Stark?
- Ajá. Muy educativo... - dicho esto se muerde el labio con coquetería y sensualidad. Ruedo los ojos.
- Si, de hecho - respondo con neutralidad y una sonrisa.
- Oh, vamos. ¿Ingeniera Bioquímica? ¿Con ese promedio? - inclino la cabeza algo confundida.
¿Y eso que tiene que ver con lo otro? ¿O fue un cambio de tema?
- Además de eso no te dejas pisotear. Pero igual eres educada con quien lo merece... eres inteligente e increíblemente sexy... pero aún así... aún yo no habiendo apartado la mirada de ti y mis chistes no chistes... no notaste lo mucho que me gustas... - me mira unos instantes - ¿No dirás nada? ¿Ni que yo te gusto o algo similar?
- No te conozco... - digo, pero él camina hasta donde estoy y me toma de los hombros, haciendo que me levante, observando directamente mis ojos hasta que devuelvo la mirada. Una ligera conexión se siente en ambos.
- Si la sentiste, a esa pequeña conexión...
- Tal vez. Pero aún así, no te conozco. No puedo salir o decir que alguien me gusta sin conocerlo, de lo contrario, pensaría que es atracción y no amor... - digo con tranquilidad.
Él cierra los ojos un momento, pero después sonríe.
- Entonces... dame una oportunidad para conocernos - dice y deposita un corto beso en mis labios -. ¿Tienes Netflix?
Lo miro un tanto cohibida.
- Hey, para conocernos hay que tener citas.
Sonrío de lado y asiento mientras me recuesto en el sillón.
Una cita con Tony Stark viendo Netflix en una tormenta.
Ni idea como acabará esto.
*
*
*
* Linyera: una palabra que designa al vagabundo, individuo pobre y sin residencia fija, que eventualmente realiza trabajos ocasionales;