Rain Harper se encontraba completamente atónito ante lo que veía. Sus ojos no dejaban de recorrer una y otra vez la figura que yacía ante él de forma tan natural y única. En cuestión de segundos escaneó cada parte de aquel cuerpo, analizando cada detalle de él. No podía creer que debajo de aquella blanca y brillante piel existiera siquiera una gota de cálida sangre corriendo. Era completamente pálida, aún así no dejaba de tener ese toque atractivo que provocaba ser admirada y elogiada. Había visto la pequeña cintura dibujada en aquel ajustado vestido pero ahora que la veía allí completamente desnuda y haciendo un perfecto juego con las pronunciadas caderas, aquello le pareció sumamente sensual. No entendía como aquella mujer ocultaba semejante belleza debajo de ropas holgadas las cuales

