Montada en el Aston Martin de Garret me dirigí al trabajo el martes por la mañana, me sentía nerviosa, y recordar los acontecimientos de la noche anterior me revolvía el estómago, la imagen de Garret en la entrada de su casa todavía me perseguía, se veía tan abatido, y no era que yo me sintiese mejor, me había pasado gran parte de la noche pensando, llorando, reviviendo momentos entre los dos. Giré a la derecha y me metí en el garaje de Heller. Tenía que dejar su coche estacionado en su plaza de aparcamiento, en la número 1 como no, dejé el mío aquí antes de marcharnos a su casa, lo cual era agradable lo cogería cuando saliese del trabajo. Salí del coche, cogí el ascensor y me bajé en la planta 22. Al llegar a mi mesa me encontré un pósit con la letra de Garret, en el había anotadas

