Suspiré plácidamente, era sábado por la mañana y yo holgazaneaba tumbada en la cama. Garret estaba haciendo el desayuno para los dos, así que no tenía nada productivo que hacer. Cerré los ojos y me maravillé con los recuerdos de la noche anterior, cuando entramos en la habitación y le insté a que se sentase en la cama, su sonrisa se agrandó cuando le describí mis intenciones. No me dejó hacer mucho, la verdad, porqué me ansió por la cintura y me colocó a horcajadas encima de él. Me retiró hacia un lado la ropa interior y me colmó moviendo las caderas. Me pellizqué para saber si era real lo que estaba viviendo, mi vida antes de Garret era un continuo y exasperante drama, Amber, mis ex parejas, los trabajos… suspiré incorporándome en la cama. Había recorrido un trecho, tenía mayor cordiali

