Treinta

3441 Palabras

Mi cara palideció tres tonos. Me levanté de la cama como si alguien hubiese puesto un resorte debajo de mí y miré a Lucke con incredulidad. Él debía estar mintiendo, esta vez si no le creía nada. Mi madre había muerto a manos de un ladrón, un robo que había salido mal, eso había dicho la policía. ¡Debía estar mintiendo! No podía ser cierto.   —¡No es verdad! —exclame, horrorizada.    Lucke seguía sentado, pero no estaba mirándome. Se veía miserable, con la cabeza mirando hacia el suelo, sus hombros caídos en derrota. ¿Qué le sucedía? Necesitaba al Lucke fuerte, al Lucke frío, no a éste. Necesitaba saber la verdad.   —Él estaba en bancarrota, había perdido todo el dinero de la muerte de mi madre en malos negocios. así que seguramente decidió que conseguiría una nueva esposa y haría lo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR