Acabo de sentarme en mi oficina, después de haber hablado con Evan, sé que me metí en un asunto que no me corresponde, pero no he podido evitarlo, porque ahí he visto a Shell, llorando, destrozada por haber roto con Evan, luego salió de la empresa para calmarse un poco y para colmo al volver se encuentra con esos imbéciles hablando mal de ella, esa vez sí, no pude resistirme más, tuve que defenderla porque ella no merece ese trato. Así que al ingresar a la oficina de él tuve que decir algo. Porque nosotras todos los días vivimos aguantando malos comentarios, las habladurías de personas que no nos quieren, que no nos aceptan y que piensan que por estar con quiénes estamos no merecemos nuestros puestos de trabajo. Estos son los problemas que enfrentamos nosotras y muchas otras mujeres, porqu

