Narra Abdiel Un par de horas después llegamos a la hacienda, dónde las estrellas eran más visibles sin los edificios de la ciudad, amaba estar en el campo y nada se comparaba con esto. Cuándo llegamos me di cuenta que todos mis hombres estaban resguardando la hacienda como lo había ordenado, me había adelantado a esto, ya que sabía que si algo nos fallaba en el rescate podría necesitar un lugar donde estar a salvo y este era mí hacienda, más ahora que esa mujer se había fugado, temía que volviera a contactarse con mí ángel. Aunque está vez voy a tomar todas las medidas necesarias sin importar cuánto tiempo pasara, ya que tampoco tenía la certeza de cuando Merlín podría aparecer. Ingresamos a la casa, Vanessa quiso ir a darse una ducha y cambiarse de ropa. Mientras yo me desplace de nuevo

