Cass PoV. Era un día fresco, pese a que el sol brillaba en el cielo azulado. Yo me encontraba atascada en el cuarto de baño con Alicia terminando mi maquillaje y Rosalinda peinando mi cabello mientras Erika iba por mi misterioso vestido de novia. Las chicas cuchicheaban acerca de lo emocionadas que estaban por la llegada de ese día y de lo contentas que estaban de que Enzo y yo hubiésemos librado todos los obstáculos que había en nuestro camino. — ¿Estas lista para ver tu vestido de novia? —Chilló Erika, asomando la cabeza por la puerta del baño entreabierta. Ni si quiera me concedió el tiempo suficiente necesario para responder, o procesar las palaras siquiera. Alicia se puso a botar de arriba abajo mientras chillaba por lo bajo y Rosalinda me tomó del brazo con gentileza y me hizo sal

