Enzo Pov. —Señorita Greene, tiene que dejar salir eso que la consume —digo, poniendo todo de mi parte para no ahorcar a esa chiquilla. —Quiero, pero no sé cómo —chilla. Suspiro exasperado, esa chiquilla terminará con mi paciencia ¿cómo explicarle que meterse a la cama no es un problema, ya fuese para dormir o para no hacerlo? Pero no, ella no entiende; prefería dormir sentada en una silla antes de meterse en una cama. —Bien, vamos a comenzar algo —propongo, midiendo mi respiración para disminuir mi exasperación. —No implica camas, ¿cierto? —Pregunta, asustada. —Por el momento, no —respondo, cansado—. Póngase de pie. Ella me dedica una autentica sonrisa de alivio y salta de su lugar. —Señorita Greene, la necesito a mitad de la sala con los brazos extendidos sobre su cabeza, por favo

