Capítulo 12

1274 Palabras

Damián tenía cuarenta y dos años. No lo pensaba a menudo. No porque lo negara, sino porque no le resultaba un dato relevante. La edad, para él, era una consecuencia administrativa del tiempo, no una medida real de lo que una persona era capaz de sostener, comprender o proteger. Aun así, no era una cifra abstracta: se había ido acumulando en el cuerpo, asentándose con paciencia. Medía casi dos metros —uno noventa y siete— y ocupaba el espacio con una solidez que no buscaba imponerse, pero lo hacía de todos modos. Corpulento, no por exceso sino por densidad, como si cada parte de él hubiera sido diseñada para resistir. Hombros anchos, espalda firme, manos grandes que parecían hechas para sostener peso sin temblar. No había rigidez en su postura, sino una calma pesada, contenida. Su rostro

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR