Como si no hubiésemos tenido suficiente con la horrible experiencia recién vivida, a solo unas pocas cuadras de distancia de la Clínica, nos encontramos con una comisión de lo que presumo es de los funcionarios de seguridad. Dieron la señal de alto, sin embargo, voy a tal nivel de consternación que no razono. Mi cabeza no tiene la suficiente capacidad para que en este momento pueda calificar mis acciones. Solo quiero alejarme, proteger a lo más valioso que la vida me ha entregado, y es esa mujer que va sentada detrás de mí, callada, sin expresar palabra alguna, seguramente en estado de shock, tristeza de ver como el único m*****o sobreviviente de la familia que le dio la vida, pereció a sus ojos y a sus pies. Si yo, que apenas soy un fanático de ese, a mis ojos ilustre hombre, no me lo p

