Aquella noche no pude dormir bien, cada vez que lograba conciliar el sueño imágenes de Alex y George se colaban en mi inconsciente tejiendo un sin fin de historias en donde siempre me hacían quedar como una insensible y maldita sin corazón y cada vez que me despertaba, un sentimiento de culpa me invadía por completo, sentía que nada era correcto, que algo estaba fuera de lugar y es por eso que la última vez que me desperté, que era de madrugada aun, decidí mejor que ya no quería intentar dormir otra vez, ya que me sería inútil poder descansar. Estar despierta no fue mejor que estar dormida, porque me di cuenta de la situación por la que estaba pasando y eso me hacía sentir total y absolutamente culpable, me levante de la cama para tratar de calmarme un poco, saque un cigarrillo de mi c

