Mi primera mañana en la casa de la familia Ananda fue bastante especial, a las 8 de la mañana Daya golpeo a mi puerta no muy amablemente que digamos, para despertarme. _Señorita, el desayuno se sirve aquí a las 8:30 ni un minuto antes ni un minuto después así que levántese si no quiere quedarse sin desayunar. _está bien Daya, enseguida voy_ le respondí con un suspiro de paciencia. Sin decir nada más, se fue de mi puerta, yo sabía que a Daya le molestaba un poco que yo estuviera en su casa, se notaba que era una mujer de tradiciones muy arraigadas, por lo cual le era muy difícil aceptar que una mujer viajara sola, para ella ese tipo de mujeres eran todas unas libertinas y borrachas y que solo les gustaba la fiesta, estaba consciente que yo estaba ahí solamente gracias a Amit que al pare

