Cuando terminamos la visita a Jaipur, abordamos el tren realmente agotadísimos, ni siquiera queríamos conversar como siempre lo hacíamos después de una visita para intercambiar opiniones, esta vez cada uno quería irse a su habitación asignada en el tren a dormir y a descansar, ya todos sentíamos el cansancio acumulado de todos los viajes, caminatas y levantadas al amanecer que veníamos haciendo hace siete días, tan solo nos quedaba una última ciudad por visitar y este lugar era Orchha. A pesar de que yo igualmente estaba muy cansada y mi cuerpo me rogaba descanso, esa noche no podía lograr conciliar el sueño, y por mas que intentaba no lograba dormir, mi corazón latía de pura emoción, y mi estómago estaba contraído de expectación por algo que no sabía lo que era, me sentía demasiado ansi

