La llegada a la ciudad de Agra fue en completa tranquilidad, el viaje nos había dejado exhaustos y ya se empezaba a notar el cansancio de trasladarnos de un lugar a otro cada día. Amit nos había dejado instalados en el hotel y se había ido a descansar a su habitación, antes de irse nos indicó que teníamos todo el día libre para hacer la actividad que quisiera cada uno, ya fuera descansar en el hotel o recorrer los alrededores del lugar. Amit nos recomendó eso sí que igual descansáramos un poco ya que en la noche nos recogería el furgón para mostrarnos algo de la vida nocturna de la india. Todos nos mostramos muy entusiasmados con la idea del panorama nocturno, sobre todo mis vecinos argentinos que eran unos amantes de los bares. Decidimos almorzar todos juntos en el comedor del hotel y d

