Visité el domicilio de la tarjeta y me encontré con la doctora Sheridan, era una mujer no tan grande de edad, era psicóloga y había estudiado y comprendido la terapia de regresión, para encontrar situaciones que mi mente había hecho a un lado mediante la hipnosis. Mis padres se amaban y estaban juntos, pero por azares del destino mi madre tuvo que vivir con un extraño, un hombre bien vestido, elegante y amable, que nos proveía de seguridad y alimentos día a día, algo que mi padre no podía hacer. Mi madre no amaba a ese hombre, pero para darnos lo que necesitábamos compartía algunas noches una habitación con él. Ese hombre siempre era bueno conmigo, me daba caramelos y cosas brillantes, y siempre después de su visita podíamos comer hasta saciarnos una vez al día. Durante ese tiempo mi pad

