CAPÍTULO 8
CONOCIÉNDONOS
David me llevó a una cafetería muy elegante, tenía un estilo rústico, un mozo se acerca y nos toma la orden, ambos pedimos café expresso, el lugar no quedaba lejos de la empresa, fuimos caminando unas pocas cuadras.
–Bien señorita, soy todo oídos, nuevamente me disculpo por la primera impresión que cause en usted, ¿La puedo tutear?
–No tiene por qué disculparse, soy yo quien debería hacerlo, ya que mi intromisión fue repentina, claro que puede tutearme. -le respondo mirándolo a los ojos-
–Escucharé atento el motivo por el cual tuve el honor de tenerte en esa reunión, has salvado un gran proyecto, de millones de dólares, en verdad estoy muy agradecido.
–Bueno, hoy llegue a Gold Corporation en busca de una oportunidad laboral, y por cosas del destino tuve la oportunidad de suplir a su asistente, para mí fue una gran sorpresa, pero no quise negarme, me gustan los desafíos.
David no dejaba de mirarme, alimentaba su ego ya que los demás clientes hacían comentarios sobre mi, lo que me venia como anillo al dedo. Soy bonita, y lo sé, todos lo saben.
–Y fue una de las mejores decisiones que ha tomado, naturalmente mi asistente volverá una vez que se recupere, pero veo mucho potencial en ti Sara, además de tu evidente hermosura, podríamos lograr una combinación entre belleza y talento, mis invitados estuvieron encantados contigo, y no solamente ellos.
David me observaba de una manera seductora, su último comentario era una carta verde en donde sería yo quien pondría un límite.
–Estoy verdaderamente agradecida por la oportunidad, y no te decepcionaré con las ideas que tengo, estoy segura que nos llevaremos bien en el trabajo.
David asiente y una perfecta sonrisa se dibuja en su rostro.
–Entonces podemos comenzar a trabajar desde mañana.
Se levanta y extiende su mano a modo de dejar en claro que esto ya es un trato.
Yo también me levanto y tomo de su mano.
–Comenzaré mañana, es todo un honor la confianza que está depositando en mí.
Quede encantada con la caballerosidad por parte de uno de los CEOS solteros más codiciados por cualquier mujer, el se ofreció a llevarme a mi casa, pero me negué ante tal propuesta, debía mantener mi perfil de chica buena ante él, me acompañó a tomar el autobús, y eso fue todo.
Bien hecho Sara, debo apresurarme en conquistarlo. -pensé-
Cuando llegué al departamento, abracé a Alan, estaba tan feliz que necesitaba compartir mi felicidad.
–Alan: Por lo que veo, te fue bastante bien, ves como si te conviene mi presencia.
–Sara: Muy fácil, me encanto lo que hiciste con la secretaria. ¿Cómo lo haces?
–Alan: Eso es algo difícil de explicar, pero tus pensamientos con malicia son como combustible para mi.
–Sara: Alan, hace apenas una semana que nos conocemos, pero quisiera saber más de ti, cómo te convertiste en un demonio, cuéntame, de qué época eres.
–Alan: No veo por qué no hacerlo, estamos en el año 2022, y el último cofre entregado fue hace cincuenta años, eso quiere decir que estoy atrasado con lo que me han asignado, eso te deja a ti como el tercer deseo que he cumplido, soy del siglo catorce, en ese entonces estuve en Europa, ahora conocen aquella época como la Crisis del Siglo XIV, la hambruna y la peste bubónica acabaron con toda mi familia, yo era campesino, tenía una granja, animales, cultivos, una familia, no tuve hijos pero recuerdo que estuve casado con una mujer muy hermosa y talentosa, la vida fue cruel conmigo, me quedé completamente solo a mis 35 años, por cierto, esa es la edad que tengo, y la que tendré por siempre, digamos que tuve la opción de aceptar deambular por el mundo, ver como con el correr de los años la vida humana es cada vez más consumista, más cruel y ahora siendo un demonio, no tengo sentimientos de amor, como ya te lo he comentado, entonces eso no me afecta, y cada tercer deseo culminado, puedo obtener un deseo, o subir de rango como demonio, parece algo complicado, pero yo lo veo como un trabajo más, más bien un trabajo inusual con sus pro y sus contra.
Yo lo escucho con mucha atención, eso quiere decir que tal vez él desee volver con su familia, pero si no siente amor o bondad, tal vez quiera ser un demonio poderoso.
–Sara: Y si estas solamente un año con los deseos, ¿Qué haces en los siguientes 199 años?
–Alan: Deambular, hacer que los deseos maliciosos crezcan, en ese estado, son pocas las personas que tienen la habilidad de vernos, resulta divertido en ocasiones, y en otras es muy aburrido, doloroso, un tanto cruel, en esos años los demonios sentimos hambre, sed, deseos carnales, pero por el bajo rango no podemos saciarlos, la única manera de aliviar esas necesidades son alimentándonos de la malicia de los seres humanos, muchos demonios sucumben ante el sufrimiento, en mi caso particular me he propuesto ser fuerte, y soportar las tempestades para culminar con este tercer deseo y de allí seguir.
–Sara: ¿Y qué sucede al sucumbir ante ese sufrimiento?
Su relato me erizaba la piel, sentía temor, pero ya estaba metida en esto, muy metida, y no tenía opciones de salir, mi deseo había sido cumplido, pero aunque Alan se veía como cualquier persona normal, no lo era, era un demonio, un “algo” no bondadoso.
–Alan: Eso es todo, no te ahogues con preguntas, porque quedaras sin are Bonita.
Me dice mientras sonríe maliciosamente
–Sara: De acuerdo, pero también necesito respuestas, soy una persona ambiciosa e insistente.
–Alan: Lo sé, me he dado cuenta de tu particularidad, pero estás tratando de conocer mi antigua vida humana, y eso no lo permitiré.
Se levanta y se acerca a mi.
Mi único lado humano que debes conocer es este...
Termina su frase, y me toma con fuerza de mis muslos, me acerca a la pared, levanta la falda que llevaba puesta y comienza a penetrarme, yo no estaba preparada para tener relaciones sexuales en ese momento, pero el cuerpo de Alan era tan perfecto, y me he dado cuenta de que me gusta esa perfección en el, luego de unas estocadas profundas, me lleva a la cama, yo estoy demasiado excitada, me quito el resto de la ropa, me coloco encima de el, nos damos unos besos apasionados y llenos de deseo, el intenta colocarme encima de su m*****o erecto.
–Sara: Shhh, lo silencio con un beso,-me toca jugar a mi.- Le digo impaciente.
Bajo hasta su erección, mis labios se hacen cargo junto con mi lengua a hacerlo sentir rebosar de placer, al principio la sensación me parecía un tanto extraña, un toque ligeramente salado pero sensual y de alguna manera verlo lleno de placer sosteniéndome la cabeza con ambas manos, me indicaba a que siguiera, cuando baje aún más, me deje llevar e hice que ambos nos empapáramos de lujuria.
Yo pensaba seguir, pero el me toma de mi cintura.
--Alan: Sube por favor.
Sus palabras se cortan con su respiración agitada.
Yo lo obedezco, quedo arriba, me muevo por un momento y luego siento como una corriente eléctrica recorre mi cuerpo, ambos nos quedamos en silencio, yo encima de el tratando de recuperarme.
--Alan... ¿El sexo es así de delicioso siempre, o es solamente porque no eres humano?
Le pregunto curiosa.
--El sexo siempre es delicioso, si la química es buena, por eso te insisto en que este es lo único humano que debes conocer de mi.
Me responde rápidamente, y volteó para quedar encima de mi.
--Tengo muchos años que recuperar Sara, y pienso aprovechar cada momento.
Me dice mientras toma cada uno de mis pezones con sus labios.
Será difícil dormir con el cerca de mi...