CAPÍTULO 60 HERIDAS Alan Dimensionar el tiempo tras uno de los peores sustos de mi existencia, en verdad se hacía complicado, pero de acuerdo a las palabras de Martha dormí unas doce horas, al menos desperté; Sara seguía profundamente dormida, estar atento a su vida y a la de mi hija era lo único que me importaba, Cerbero dijo que mis emociones humanas desaparecerían en algún momento, solo espero que eso ocurra luego de hablar con ella. Debía confesarle que, a pesar de mis reiterados comentarios diciendo que su felicidad no me importaba, no era verdad, yo la amaba, y el dolor que sentía con la sola idea de nunca volver a sentir lo que siento ahora, me destruía por dentro y me dejaba sin fuerzas por fuera. Sostengo la mano derecha de mi amada, cuando escucho abrirse la puerta de la hab

