CAPÍTULO 13 CASADOS Un mes había transcurrido nuevamente, me quedaban 9 meses con la nueva Sara, mi nuevo yo… David tomó muy literal lo de la boda discreta, fuimos, él y yo, Alan y unas veinte personas más, como siempre él se encargó de todo, yo no tuve que mover un solo dedo, ese mismo día fuimos a su casa, me mude con él desde luego, extrañaba a mi Demonio. La noche fue maravillosa, no puedo quejarme de la atención que recibí de mi esposo, la cama estaba decorada con pétalos de rosas rojas, había velas aromáticas y música suave, no reconocí la canción, pero la melodía sonaba romántica. Era un sueño haberme casado con alguien como David, aun así, el vacío que sentía no cesaba, con nada. Esa noche fue perfectamente romántica, él era apasionado y me gustaba estar en intimidad con él. N

