CAPITULO X Mal Humor. DAVID Sara había aceptado ser mi novia, mi felicidad al respecto no tenia comparación alguna, hizo que ganara un millonario contrato en menos de un mes, también se había ganado mi corazón, su belleza era magnética, con ella a mi lado podría conseguir lo que quisiera y hacer crecer mi fortuna. Yo vengo de una familia adinerada, y para mi edad, ya debería estar casado y con al menos un hijo, pero no había encontrado a la mujer ideal, mis expectativas siempre fueron altas, la mujer que eligiera en primero lugar debía ser hermosa e inteligente, si era rica al igual que yo, seria lo ideal, pero no lo consideraba un requisito excluyente. Sara me comento que es huérfana, nunca conoció a su padre, y su madre falleció cuando ella era aun muy joven, compartía un departam

