CAPÌTULO 44 EMBARAZADA Desde que Alan se fue, me quedó una sensación extraña en el vientre, últimamente me dolía el estómago, nunca me cuide en las comidas, siempre mis porciones son las exactas. Decidí salir al jardín a tomar un poco de aire fresco, el jefe de los guardias siempre que me veía, trataba de evitarme, aun asi me acerqué a él nuevamente. Primero lo saludé, él asintió a modo de respuesta hacia mi gesto, hablamos de su familia, y de cómo su esposo y su hija planeaban ir de viaje en los próximos días, mientras me relataba el maravilloso plan de vacaciones, su rostro se tornó entristecido. —¿Por qué no vas? Mereces unas vacaciones. —Le respondo divertida— —No puedo Señora, este año le pedì el dinero al señor David a cambio de mis vacaciones, tuve una emergencia. —Contestó ap

