CAPÍTULO 36 ENTRE MUJERES Han pasado cuatro días desde la vez que hablé con mi demonio, y con mi esposo, no me sentía del todo bien, mi cabeza daba vueltas y vueltas, al salir al jardín, noté cómo a mi alrededor el tiempo se detuvo, cuando volteo veo a la mujer de aquella vez en mi habitación. —Hola, soy Nadine. ¿Tu eres? —Me pregunta observándome de pies a cabeza— —Sara, ¿Qué quieres de mí? —Pregunto un tanto asustada, pero solo un poco— —Estás encerrada ¿No?, es lo que estuve observando estos días. —Me dice mascando férvidamente un chicle— —No tengo el porqué de contestar. —Respondo volteando para ingresar a la casa— —Sara, —Su voz se torna demandante— A ver, ¿no te da siquiera un poco de curiosidad mi visita?. En realidad tenía preguntas, que tal vez ella podría responder, pe

