Lilian ¡Mierda! ¡Mierda! Me bajo del escritorio y salgo rápido de la sala de impresiones dejando a Danniel sin siquiera avisarle. — Tía Sus — corro tras ella mientras me acomodo la ropa. — Tía Susan — ella se frena y me mira totalmente roja. — Lilian, yo... te juro que no vi nada, solo tenía que buscar a Danniel para darle un recado de tu papá que me llamo. No puede ser, lo va a matar — ruedo los ojos porque la persona que menos debería enterarse de esto es ella. — Tía, mírame — me mira angustiada. — Solo... solo fue un beso, a quien no le paso de darse un beso con un compañero de trabajo ¿no? — frunce el ceño. — Podría ser tu padre Lil — resoplo. — Vos sos mi madrina, así que deberías ser mi cómplice, nadie puede saber de esto porque no volverá a pasar, fue un pequeño desliz —

