El rescate.

1886 Palabras
Hay que esperar un poco, le dijo el hombre, mientras ve preparando la cámara para grabar el show, le dijo el cabecilla al otro hombre.  Está bien. Dijo el hombre observando con curiosidad a Zoe que estaba tirada en el suelo y no dejaba de toser. Unos minutos más tarde sintió algo dentro de ella, como una corriente eléctrica que estimulaba todo su cuerpo.  En ese momento entraron más hombres a la casucha vieja. El hombre grande que era el cabecilla de pronto se comenzó a quitar el cinturón mientras observaba a Zoe con lujuria y con una sonrisa sucia.  ¡Vete a la mierda!”, soltó ella en un ataque de ira para después patearlo en la parte inferior del abdomen. Sin embargo en su cuerpo corría una droga muy fuerte y gracias a su fuerza insuficiente no le causó ningún daño sustancial al sujeto.  De hecho aquello despertó la ira del hombre quien a su vez le dio una bofetada, “zorra, como te atreves a pegarme? Te daré una lección!”  Se hecho encima de ella y comenzó a romper la ropa de Zoe. en un tirón se le rompió su vestido dejando al descubierto sus hermosas piernas largas y sus grandes pechos.  En ese momento zoe logró reunir fuerzas e intentó forcejear con el hombre, en su intento los dos rodaron por la cama hasta caer al suelo.  Zoe al sentir lo frío del piso sintió extremadamente relajante el contacto con lo frío, pero también le sirvió para despertar un poco y pateó al hombre en la entrepierna poniendo así distancia entre ellos.  Ah! Desgraciada, ¿cómo te atreves? Gritó el hombre haciendo una mueca de dolor mientras sostenía su entrepierna.  Perdió el control sobre la chica, pero la lanzó contra la pared. Lo que la hizo sentir una punzada de dolor en todo el cuerpo.  Maldito, lo maldijo mientras intentaba ponerse de pie.  Diablos, ¡qué calor!  Ella sentía como si miles de insectos le apretaban el corazón, su rostro estaba rojo como un tomate y su cuerpo ya estaba débil. El deseo que recorría su cuerpo gritaba con locura y Zoe ya no podía aguantar más.  Ja! zorra , ya la droga hizo efecto. Veré como me suplicas en unos minutos!. El tipo se puso de pie, tronó el cuello y se acercó a ella, frotando las manos.  ¡No te acerques, perro! Le grito zoe entrando en pánico. ¡Mantente alejado de mí! Asustada escaneo rápidamente los alrededores, pero no había hacia dónde correr y menos con el resto de los hombres en esa habitación.  ¿Qué debía hacer ahora?  Una vez más se vio atrapada en un dilema. De no ser por ese vaso de agua ella ya habría podido luchar por su libertad.  Cuando el hombre  estaba a punto de alcanzarla ella cerró sus ojos y gritó dos nombres por instinto y por costumbre por que esas personas siempre la defendían de todo.  Elliot, Bryan, ayudenme!  ¿Dónde están? ¡Ayúdenme!  Un miedo terrible la embargo.  En ese momento era como si Dios la hubiera escuchado, puesto que cuando ella pensaba que iba a ser violada por todos esos hombres, la puerta se abrió de una patada.  Zoe! Gritó una voz que a ella le sonaba familiar.  Tan pronto como Zoe abrió los ojos, cinco hombres parados en la entrada, y en medio de la nube de polvo, reconoció a los tres hombres de aura extremadamente formidable que estaban en el centro. Eran Dylan, Bryan y Elliot.  Daba la impresión de que ellos podían matar en cualquier momento si esos tipos hacian un movimiento en falso. Elliot , Bryan, Dy… Zoe, quien había soportado humillaciones y lágrimas, se derrumbó frente a ellos.  Señorita taylor! Grito Lucas en un tono preocupado.  Zoe! Gritaron Elliot y Bryan al unísono al verla.  Dylan la divisó acurrucada en una esquina de la habitación, y apenas se encontró con sus ojos hinchados y rojos, su corazón se hizo pedazos.  Su ropa estaba rota, casi como se sentía él, y su piel descubierta estaba moreteada. Si hubiesen llegado un poco más tarde… él no se atrevía a pensar en lo que hubiera pasado si hubieran llegado tarde.  Zoe! Soltó casi en susurro cuando corrió hacia ella para ponerle su abrigo sobre los hombros y envolverla en sus brazos. Con eso, su magullado cuerpo sintió un sorpresivo alivio por la repentina ternura de Dylan.  El hombre la abrazó con fuerza, provocando que una oleada de dolor recorriera su cuerpo destrozado. ¿Y ustedes quienes son? Escupió el cabecilla de los secuestradores con arrogancia. Ver que la chica estaba en los brazos de otro hombre lo enfureció, y ante los cinco hombres que estaban en la puerta gritó, cómo se atreven a entrar aquí? ¡Los vamos a matar!.  ¡Vamos! ¿Cómo te atreves a lastimar a Zoe? Soy yo el que te va a dar una paliza, espera y verás!, replicó Elliot como loco mientras se preparaba para atacar al hombre.  Señor White, no es rival para él, dijo Lucas para detenerlo.  Y que con eso? Vamos a dejar que se quede como si nada? Respondió Elliot con furia mientras se sacudía la mano de Lucas.  Lucas no quería era que los hombres se escaparan asi como asi, solo queria una solucion que no implica que los tres hombres se enfrentaran a ellos ya que habian mucho hombres de seguridad afuera esperando las órdenes de sus jefes.  Lucas! Exclamó el CEO con una joven temblorosa en sus brazos. Si, señor Miller, respondió Lucas con una leve sonrisa en el rostro. Dando paso a los hombres de seguridad para entrar en acción.  Cuando comenzaron a pelear con los secuestradores Elliot y Bryan se miraron y se sonrieron entre ellos.  Señor Miller, ¿los matamos o no? Preguntó el jefe de seguridad pues ellos siempre mantenian su respeto y lealtad hacia el.  No, morir sería demasiado fácil para ellos. Respondió Dylan fríamente.  Si, señor respondió el empleado. Levantando la mano para darle la orden a los demás hombres de sacar a los secuestradores a rastras.  Elliot, Bryan…. Logró decir zoe paralizada en los brazos de Dylan. Su rostro estaba enrojecido y algo golpeado, ella solo podía mirarlo con sus ojos cristalinos.  Al escuchar Dylan que solo llamó a Elliot y a Brayan, la apretó fuertemente. ¿Cómo se atreve a pensar en Elliot en lugar de mi?  Zoe! Aquí estamos, dijo Elliot acercándose a Dylan pero Bryan lo detuvo y negó con la cabeza. Tomándolo del brazo y arrastrándolo hacia fuera, para dejarlos solos porque en este momento el único que la podía ayudar era Dylan su esposo.  Al escuchar la voz de Elliot zoe volteo su cabeza para ver al dueño, pero luego volteo otra vez la cabeza hacia quien la tenía en brazos.  Dylan…  Hermosa, no te muevas, ¿me oyes? Mientras él la apoyaba con cuidado, sostenía su rostro y la sacudía con suavidad para tratar de mantenerla despierta.  Con los ojos cerrados, la mente de Zoe se llenó de la imagen de Dylan, pero como no estaba en todos sus sentidos todo lo que pudo hacer fue tocarle sus labios con un dedo.  La punta de su dedo se calentó en cuanto hizo contacto con la piel de Dylan y eso la terminó de debilitar haciéndola aferrarse a los brazos de su esposo.  Dylan por favor ayudame! Con sus manos agarrando el cuello del hombre, ella no pudo evitar rogarle entre sollozos.  Lo siento zoe, le respondió entonces dejándole un suave beso sobre la frente.  El no podía ayudarla, porque ella no estaba consciente y eso sería cruel aprovecharse de ella.  Ella comenzó a sollozar  y volvió a mirarlo. ¿Puedes ayudarme a darme un baño?. Zoe estaba llorando. ¿Acaso él no entendía que la estaria salvando?   Sin embargo eso lo dejó atónito, ya que resultó haber malinterpretado la situación.  En un segundo, dicho esto la cargó como si cargara a un bebe. Por instinto ella le envolvió las piernas alrededor de la cintura y le apoyó la cabeza en el hombro para luego clavarle los dedos en la espalda. Al pobre Dylan no le quedó de otra que respirar profundo para soportar el dolor.  Cuando encontró el baño, la metió en la bañera y usó la regadera de la ducha para echarle agua fría por su cabeza y para que se llenara la tina.  Tan pronto como ella sintió el agua fría, temblo. “Eso se siente tan bien”.  Se recostó, dejando que el agua la cubriera.  Cuando la bañera estaba llena, Dylan se dio la vuelta y se fue a esperar en silencio afuera.  Los quejidos de la joven le dieron ganas de callarla a besos, pero en vista que no lo haría en el estado que ella se encontraba, se limitó a ignorarla. En un momento sacó un cigarrillo y lo encendió porque necesitaba hacer algo para calmarse.  Zoe me avisas cuando hayas terminado, le dijo mientras se apoyaba en la pared, el hombre pensó en silencio en sus sentimientos por Zoe.  Al terminar su último cigarrillo, el ya había sacado la conclusión, el definitivamente no sentía nada por Zoe, solo que al saberla en peligro quiso hacer algo por ella ya que se conocían de toda la vida.   Que estúpida conclusión es esa. Pero con el tiempo se arrepentirá de haber hecho esa conclusión.  Con el paso de los minutos en el agua fría el cuerpo de la joven volvió a la paz.  Al abrir sus hermosos ojos estos estaban tan claros como el día.  Ella se levantó de la bañera, haciendo que el sonido del agua chapoteando llenará la habitación, en ese momento Dylan entró y la sostuvo en sus brazos sin decir nada.  Después de ese abrazo, reaccionó y la soltó. Volviendo a su tono frío dijo: vamos te llevaré al hospital para que verifiquemos que todo está bien, le dijo dándose la vuelta para salir de la habitación.  Dylan.. Espera.   El se detuvo pero no se dio la vuelta para mirarla.  Dylan… gracias por haberme salvado hoy. Ahora vámonos ya no quiero estar ni un minuto más aquí.  Dylan siguió su camino y zoe detrás de él.  Cuando salieron de la casucha, Zoe miró dos hombres parados esperando por ellos. Elliot, bryan? Ella corrió hacia ellos a abrazarlos.  Bryan, la abrazo fuerte y beso su frente, hermosa que bueno que estés bien, ya te sientes mejor? Pregunto este realmente preocupado por ella.  Si, hermano ya estoy mejor le respondió Zoe entre sollozos. Gracias por haberme salvado.   Se soltó del abrazo de su hermano y se dirigió a Elliot quien la esperaba con los brazos abiertos. Elliot! Dijo Zoe mientras se acurrucaba en el abrazo de Elliot. Gracias por haber venido y haber ayudado a evitar que algo terrible me pasara, le dijo entre  sollozos.  De nada hermosa, sabes que siempre estaré para ti, le respondió Elliot mientras le palmeaba la espalda y le besaba la cabeza.  Ante este trato entre ellos Dylan se sintió molesto, apretando fuertemente los puños se acercó a ellos y dijo: Vamos hay que llevarla al hospital para que la revisen, tomando a Zoe de la muñeca y haciéndola soltarse del abrazo de Elliot.  Si vamos, dijeron Bryan y Elliot.
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